LA CONSTITUCION  METAL.

LOS ORGAÑOS

Los sujetos de constitución metal tienen una debilidad del pulmón, del intestino grueso y de sus meridianos correspondientes. Esta debilidad no se traduce necesaria­mente por enfermedades, pulmonares o intesti­nales, pero es lo más frecuente junto con las enfermedades de la piel.

LA MORFOLOGIA

La morfología general muestra una talla más bien alargada. Una cifosis dorsal les confiere algunas veces una silueta ligeramen­te encorvada. La anchura de las espaldas es moderada o estrecha, existe una delgadez más o menos neta, la piel es muy blanca, lechosa o al contrario mate, curtida. La nariz es generalmente fuerte y larga.

LA MANO

La mano metal es larga, la palma estrecha y los dedos apretados conforman una mano oval y alargada, con dedos largos. No poseen una gran flexibilidad en la separación, pero pueden luxarse con facilidad hacia atrás. Mirando el interior de la palma se constata que los dedos son lisos y que en las uniones de las articulaciones inter ­falángicas hay tres pliegues.

La piel puede ser seca o rugosa, a veces la mano es violeta y muestra la vulnerabili­dad al frío que provoca sabañones o acrocia­nosis.

LOS SINTOMAS DE LA INFANCIA

La infancia del metal se distingue por su delgadez, su palidez y su falta de apetito. Sufre rino faringitis, bronquitis o laringitis, traqueítis de repetición, otitis serosas que concluyen habitualmente con la extirpación de les vegetaciones. Es el terreno predispuesto a la primo infección tuberculosa, es el que peor reacciona a la 13.C.G.. Pasa sucesi­vamente el sarampión y la tosferina que revisten a veces formas severas. Puede presentar desde su más tierna infancia asma permanente, eczema constitucional

En el plano digestivo, puede ser estreñido desde los primeros días y sufrir intolerancia a la leche.

El niño metal puede presentar enuresis (se hace pipí en la cama) o criptorquidia (testículo que no desciende) o, si es niña una ausencia de reglas en la pubertad.

Su laxitud ligamentaria, el crecimiento. rápido por estirones sucesivos le exponen a la escoliosis y a la inflamación de las epífisis vertebrales. El niño metal es generalmente bueno, razonable, gruñón, lento. Su lentitud y distracción se traduci­rán en unos resultados escolares mediocres en los primeros años escolares.

Tiene necesidad de acostarse pronto y voluntariamente se va a la cama. En la adolescencia presenta frecuentemente acné y en sus conflictos con el medio corre el riesgo de reaccionar con anorexia men­tal.

EL COMPORTAMIENTO DEL ADULTO

Físicamente el sujeto metal es fatigable, le falta tono. En el curso de la jornada se fatiga progresivamente y por la tarde siente generalmente un bajón. Economiza sus fuerzas, actúa lentamente, habla, anda, come y se acuesta con lentitud. Tiene nece­sidad de mucho sueño y se acuesta pronto, pero será con mayor frecuencia un mañanero. Se organiza periodos frecuentes de reposo y de vacaciones.

Intelectualmente tiene una cierta lentitud en la Ideación, una falta de concentración, una inatención a veces crónica, se fatiga y se descorazona pronto.

Psicológicamente es calmado, más inclinado a la reflexión que a la acción. Es de humor triste y pesi­mista. Este humor melancólico es el de la estación perteneciente al metal: el otoño, estación en la que la naturaleza se deseca, los árboles pierden sus hojas, estación que también simboliza la edad madura con la reflexión y la añoran­za de las cosas que pasan, impresión de un tiempo suspendido como lo expresa Lwmar­tine en su obra “El lago”, o también Verlai­ne en sus célebres versos:

“Los largos sollozos de los violones del otoño mecen mi corazón con una languidez monótona”.

LAS ENFERMEDADES DEL ADULTO

Las esferas de vulnerabilidad del individuo metal, comprenden los aparatos respiratorios y digestivos con catarros a la menor corrien­te de aire, bronquitis, laringitis de repe­tición, gripes frecuentes, sinusitis, rini­tis crónicas.

En los casos menos favorables el sujeto sufre asma que a menudo es hereditario con recrudescencia invernal cuando coge infecciones bronquiales, bronquitis crónica, enfisema. El terreno metal es el mas propen­so a la tuberculosis (enfermedad de las pasiones tristes).

Los síndromes digestivos son ante todo

colitis crónica con dolor a lo largo de todo el colon, a menudo demasiado amplio y largo (megacolon).

Una intolerancia diges­tiva o la llegada de una amebiasis pueden provocar al contrario una diarrea crónica y matinal, a la hora del cedan de 5 a 7, despertando al enfermo. Loa médicos occiden­tales llaman a este .signo la deposición despertador.

Las hemorroides crónicas y protuberantes necesitan algunas veces intervención quirúr­gica.

El sujeto puede sufrir úlcera de localiza­ción duodenal preferente.

El pulmón en acupuntura comprende también al sistema linfático y a la piel. Los suje­tos metal pueden tener inflamación de gan­glios, adenitis supuradas o no, pero sobre todo trastornos cutáneos, acné, psoriasis, eczema, micosis, etc..

Se presentan además cistitis recidivantes cuyo germen causal es con frecuencia la Escherichia Coli, de donde viene el término de colibacilosis

En endocrinología los trastornos  serán sobre todo los del hipotiroidismo o tendencia perezosa en la respuesta del tiroides, lo que explicarla en parte la tendencia a ser frioleros, la lentitud  de acción, y de pensamiento.

Otra tendencia en la constitución es la insuficiencia en la secreción de foliculina o Incluso de proges­terona a la inversa que sucedía en las mujeres madera donde las reglas son a menudo dolorosas. En cambio la mujer meta!, las presenta indoloras, salvo excepciones, a veces espaciadas o ausentes.

La laxitud ligamentaria puede entrañar luxaciones y esguinces de repetición.

El sujeto está expuesto a tendinitis ( infla­mación de los tendones), a las epicondilitis (codo de tenista), a la artritis del hombro (artritis escápulo humeral), a los reumatis­mos progresivos, deformantes. Tendencia – a padecer caries dentarias múltiples.

AFINIDADES

El sujeto metal ama eI otoño u pesar de que en esta estación coge sus primeros catarros. Teme al frío que penetra rápidamen­te en sus pulmones. Es un friolero especialmente en pecho, hombros y en la cabeza. Cuando tiene frio lo siente en la superfi­cie, en la pieI o sobre la cabeza, que cubre con sombrero gorra o con una boina.

En     los gustos alimenticios, aprecia lo muy picante.

Pero globalmente prefiere lo azucarado a lo salado, le atraen la leche y los lácteos:mantequilla, quesos, yogourt , y los consume en exceso, pretextan­do algunas veces que necesitan calcio, Vieja  excusa que se le ha inculcado desde la infancia más bien raquítica que padeció. Le gusta el chocolate con leche por supuesto,

El color del elemento metal, es el blanco