LA CONSTITUCION FUEGO

Los sujetos de constitución fuego tienen una debilidad natural  del corazón, del intestino delgado y de sus meridianos,

Estas son  funciones chinas del maestro del corazón y del triple recalenta­dor. El fallo de estas funciones no desembo­ca necesariamente en crisis cardiacas y por otra parte el sujeto fuego no es el único que va a presentar trastornos de este órgano.

MORFOLOGIA

No hay criterio morfológico particular del fuego como no sea la tez a menudo roja. Puede ser roja o enrojecer fácilmente por timidez o bien roja por plétora de sangre en Ia cara.

LA MANO

La mano fuego es larga, con los dedos a menudo más largos que la palma, afilados, muy delgados, ágiles, Llenos de vida, agitados en arabescos fugitivos. Los dedos se pueden separar ampliamente dando a la mano el aspecto de un sol. Es una mano elegante, delicada, las uñas son muy armoniosas y crecen puntiagudas y abombadas. La mano está bien coloreada y las pulpas de los dedos frecuentemente tienen color rojo.

La mano fuego puede ser por el. contrario pequeña, como la describía el Nei Jing. Se encuentran entonces en esta mano aspectos madera ligados a aspectos fuego.

LOS SINTOMAS DE LA INFANCIA

Son sobre todo psíquicos. El niño fuego es un hipersensible y un hiper emotivo. Puede tratarse de un agitado, turbulento, desobe­diente, reacio, mentiroso, que se fuga y es difícil de educar. O al contrario puede tratarse de un niño tímido, replegado sobre sí mismo, influenciable, de humor variable, inestable con alternancia de risas y llantos. Puede presentar espasmo del llanto. Sus mejillas son rojas.

Cuando tiene fiebre, ésta alcanza con facilidad los 40 grados, con peligro de convulsiones, algunas veces sufre epilep­sia. Las enfermedades físicas son escasas. Es necesario buscar anginas o una escarlati­na complicada o un púrpura infeccioso, una insolación, una toxicosis. El sufrimien­to fetal y una ligadura del cordón, pueden intensificar el comportamiento constitucional del niño fuego

EL COMPORTAMIENTO DEL ADULTO

Físicamente presenta fatiga global y brutal, que sobreviene de golpe, exponiendo al sujeto fuego a períodos de depresión.

Su sueño es constitucionalmente corto de cuatro a seis horas por noche.

Intelectualmente hay dos posibilidades. Puede tener una memoria extraordinaria dada de una viva inteligencia, superior a la media y con una capacidad de concentración fuera de lo común. Por el contrario puede presentar una memoria defectuosa que no se aviene a disciplinas y no retienen lo que se le enseña, pero que al contrario recuerda cosas sin importancia. La inteligencia puede ser buena, normal, pero la concentración puede ser deplorable.

Psicológicamente el comportamiento de sujeto fuego, es una continuación del de la infancia. Puede ser un hipersensible que oculta su emotividad, un rebelde quo lucha por causas nobles contra la injusticia. bastante autoritario. Este tipo de comportamiento es el de aquellos individuos dotados de buena memoria.

Por el contrario, aquél los que posee: una memoria defectuosa son hipersensibles, tímidos, replegado sobre sí mismos y con falta de confianza, poseen un humor influenciable y variable.

LAS ENFERMEDADES DEL ADULTO

Los trastornos de naturaleza cardiovascular, con accesos de hipotensión a veces: o al contrario de hipertensión severa, trastornos del sistema simpático (maestre del corazón) espasmos Intestinales, trastornos cardíacos, tales como trastornos del ritmo, dolores en el corazón, taquicardias, trastornos circulatorios, venosos y arteriales.

Los trastornos venosos son las varice: y las hemorroides. Los trastornos arteriales

Los trastornos venosos son las varices y las hemorroides. Los trastornos arteriales son las arteritis de los miembros inferiores-: la angina de pecho, la arterioesclerosis.

El sujeto fuego puede sufrir cefaleas difusas, sensaciones de picoteo en el cuero cabelludo y en los miembros, espasmofilia, colitis espasmódica, sobre todo derecha, artrosis. En el plano metabólico padecerá trastornos de la eliminación del colesterol, de la urea, del ácido úrico.

AFINIDADES

Al sujeto fuego no le gusta el verano, teme el calor. Le atraen indiferentemente lo azucarado o lo salado. Pero le gusta el sabor amargo, como el café y el té.

El color del elemento fuego es el rojo